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DIFERENCIAS entre ALEMANIA y ESPAÑA

Aparte de las diferencias lingüísticas, existen por supuesto otras como las culturales - que a menudo se pierden en el conocimiento general - pero que nos gustaría destacar con nuestros artículos.


Tic Tac – La Puntualidad
La puntualidad en Alemania es clave para ser competitivo.
Foto: Reloj analógico / Pixabay

Para los alemanes, la puntualidad es un «deber», «una virtud», «una regla» por la que se miden muchas cosas.


Pero, ¿por qué es tan importante la puntualidad y de dónde viene?

No está del todo claro cuándo se consolidó la puntualidad como virtud en Alemania, ya que generalmente se ha asociado más a los alemanes con las virtudes de la lealtad, la diligencia, la modestia y la valentía, o con el amor al orden, la obsesión por las normas y el militarismo.


En nuestra investigación, encontramos dos posibles explicaciones referente a la cuestión de la puntualidad. Para ello, sin embargo, tenemos que mirar un poco hacia atrás:


En primer lugar, al siglo XIX, el siglo de la industrialización. En "Alemania" la mayoría de la gente vivía de la agricultura (alrededor del 60% de la población eran agricultores) o de la artesanía, y mucha gente estaba sin trabajo y muy empobrecida. Otros países como Inglaterra y Francia llevaban mucho más adelantada la industrialización. Alemania se había quedado atrás. La razón de la tardía industrialización de Alemania fue su fragmentación territorial, política y económica (comunidad multiestatal). Sólo después de la federación (fundación del Reich) pudo Alemania iniciar el proceso de la industrialización.


Hasta la industrialización, Alemania era una economía agrícola.
Foto: Rueda de carro de heno / Pixabay

Fue precisamente la expansión de los ferrocarriles, que supuso un impulso decisivo para la expansión de la producción siderúrgica y la ingeniería mecánica, lo que permitió a Alemania recuperar rápidamente el retraso. La industrialización permitió crear muchos puestos de trabajo, pero para garantizar el buen funcionamiento de la industria era necesario que los trabajadores llegaran puntuales al trabajo.


La construcción de la red ferroviaria permitió a Alemania industrializarse rápidamente.
Foto: Nave industrial / Pixabay

Quienes necesitaban y querían conservar su puesto de trabajo debían prestar absoluta atención al tiempo. Sólo los ricos que no necesitaban un empleo en esta maquinaria podían permitirse ser impuntuales. La puntualidad era importante para el individuo e indispensable para el proceso de funcionamiento. Esta estructura hizo posible que la economía alemana se pusiera al día e incluso se convirtiera en la pionera de Europa en algunos ámbitos, como la industria automovilística.


En segundo lugar, nos fijamos en la época posterior a la Segunda Guerra Mundial. Porque después de 1945, cuando todo estaba perdido en Alemania, las tan cacareadas virtudes alemanas ya no eran tan apreciadas, ni siquiera por los propios alemanes.



La imagen bélica de sí mismos se convirtió en pedante, el cumplimiento de los plazos de entrega y la honradez en los negocios iban ahora mano a mano (milagro económico), de modo que la puntualidad se convirtió casualmente en la guinda del pastel en la búsqueda de una nueva imagen nacional, sobre todo porque los países extranjeros estaban ya firmemente convencidos de que sólo era superada por la limpieza.


Por lo tanto, no se puede determinar la hora exacta, en que la «puntualidad» pasó a ser una de las virtudes alemanas, pero aún hoy sigue siendo importante para la mayoría de los alemanes ser puntual. Los impuntuales dan la impresión de ser poco fiables y arrogantes. Tanto en el pasado como en la actualidad, debido a la importancia del tiempo, hacer esperar a los demás es sinónimo de desperdiciar cosas valiosas o de una actitud de poder y dominio y de falta de respeto hacia los demás.


La puntualidad es la cortesía de los reyes.

Si una cita o reunión está programada para las 9 de la mañana, no debería llegar antes, pero definitivamente tampoco después. Cinco minutos tarde sigue siendo aceptable, un retraso de hasta un cuarto de hora (das akademische Viertel) sólo se perdona con una buena explicación, siempre que se haya informado brevemente a la persona que está esperando.


La pérdida de tiempo y la ociosidad no están (todavía) previstas en los procesos de trabajo alemanes, todo está cronometrado con precisión, de lo contrario pueden producirse errores. Al fin y al cabo, también gracias a la puntualidad Alemania ha logrado convertirse en la potencia económica más fuerte de Europa y en la cuarta economía del mundo.



Según estos criterios, se puede llegar a la conclusión de que todo funciona perfectamente en Alemania. Pero no se preocupe, no es así, porque Alemania, por ejemplo, tiene un gran problema con la puntualidad de Deutsche Bahn* (que, recordemos, fue el eje de la industrialización). En 2022, la Deutsche Bahn fue más impuntual que nunca. En algunas líneas ferroviarias, uno de cada dos trenes llegaba tarde. También, la puntualidad en la finalización de grandes proyectos de construcción como el aeropuerto de Berlín, que no se puso en funcionamiento hasta 2020 en lugar de 2011 y costó 7.000 millones de euros en lugar de 2.000 millones, demuestra que no todo sale según lo previsto en Alemania.


Recomendación: la puntualidad tiene un alto valor en Alemania y por ello es recomendable si quiere trabajar con empresas alemanas y/o vender sus productos y servicios a clientes alemanes debe estar preparado (no solo puntual) para poder ser competitivo en el mercado objetivo alemán.


*Deutsche Bahn comparable con Renfe en España



Si tiene alguna sugerencia sobre temas interesantes esperamos sus noticias a través de info@awantgarde.com.

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